La
historia de Renán Almendárez Coello, es una de éxito sin fracaso. Desde
aquellos primeros años en que sus ansias de progesar lo trajeron de
Honduras, Renán supo de aquellos caminos solitarios del emigrado sin
amigos. Su experiencia previa en la radio centroamericana y en Mexico,
le permitieron empezar como maestro de locución, para luego, trasladarse
a lo que era su sueño y el motivo de su vida: La radio. Primero fueron
las pequeñas las que le abrieron las puertas, y luego, después de años
de tremendous esfuerzos, llegó a las grandes emisoras de Los Angeles.
Primero a la sombra de grandes estrellas, Renán fue implantando su estilo
aprendido en su tierra. En poco tiempo conquistólos corazones de sus
oyentes trascendiendo barreras de gusto y frontera. Renán se convirtió
en el locutor de radio con la mayor fidelidad de oyentes en la ciudad.
La audiencia lo escuchaba por horas enteras, pegados a sus radios. Riendo
y sufriendo. El pueblo entendió que Renán hablaba como ellos. Con las
mismas palabras, con sus ideas, con sus problemas.
NACE
EL CUCUY.
La popularidad de Renán se extendió como reguero de pólvora.
El hombre sencillo y juguetón de la radio se convirtió en un héroe
de los latinos en los Estados Unidos. Era el complemento perfecto
del desayuno popular. El compañero alegre del camino. El antídoto
a la fatiga. El aprecio por Renán llegó a tal punto, que en muchas
fabricas de Los Angeles, los patrones pasaron órdenes estrictas
prohibiendo a que los trabajadores escucharan su programa porque
según ellos, "no paran de reírse y descuidan su trabajo". Así nació
el cucuy. Fue un engendro del aprecio de la gente humilde y de la
picardía e inteligencia de este hombre trabajador y sincero. Porque
Renán no inventa ni sus risas ni sus angustias. Cuando el se preocupa
por ayudar a alguien, es porque realmente lo desea. El realmente
disfruta lo que hace. Cada mañana, desde las cinco, vive cada Segundo
de su programa. Y a la salida, seis horas más tarde, Renán ha dejado
en esa cabina, que es su mundo a veces real a veces imaginario,
un poco de su vida.
EL
CONSEJERO POPULAR.
Cada día, son miles las personas que intentan hablar a su programa.
Todas ellas con las ansias de compartir su problema. De escuchar
unas palabras de aliento. Alguna guía que de sentido a su vida.
Esa luz que los puede alumbrar por el resto de sus días. En poco
tiempo, entre chistes y ocurrencias improvisadas, Renán se convirtió
en un consejero popular. En el alivio de los que sufren. En la única
esperanzade vida para los desahuciados. En la única medicina de
alegría para los incapacitados. Desde aquella señora postrada en
su lecho con los pulmones perforados, al joven descerebrado que
daba señales de vida cuando prendían la radio y Renán hablaba. El
programa del Cucuy se convirtió en la tribuna de todos aquellos
que no tienen micrófono. En aquel intercambio sin censura de la
cultura del inmigrante latino en los Estados Unidos.
EL
EXITO Y LA CONQUISTA DE HOLLYWOOD.
Este estilo franco, alegre, campechano y sincero, basado en una impresionante
capacidad de improvisación y sensibilidad para con sus oyentes, le
sirvió a Renán como escalera sólida hacia el éxito en el mercado hispano
más grande de Los Estados Unidos. Desde el lanzamiento de su programa
por las mañanas, el Cucuy ha logrado un éxito sin precedents
en la historia de la radio en español en este país norteamericano.
El se ha convertido en el locutor más escuchado del país alcanzando
niveles de sintonía nunca antes vistos, arrasando a su paso a todo
programa incluyendo a aquellos que se transmiten en ingles. |